Prácticas en una sima
- Concepción Jimenez Puente

- hace 1 día
- 3 min de lectura

Pertenecí durante muchos años a un grupo de espeleología que ya no existe. El tiempo nos ha ido haciendo mayores, pero en nuestra época fuimos pioneros: topografiamos cuevas y simas, rodamos una película y batimos el récord de buceo en sifones en el Pozo Azul, en Covanera Burgos).
Hoy existen muchos grupos que llevan a gente a cuevas previo pago; nosotros, en cambio, dábamos los cursos gratis y hasta prestábamos el material. Formamos a militares, a guardias civiles y durante años fuimos referencia en el mundo de la espeleología. Cuando rodamos la película, el pago fue material de buceo: trajes de volumen constante, botellas, reguladores… cosas que entonces eran un tesoro.
También participamos en rescates. Recuerdo especialmente el de Hundidero-Gato, en Montejaque, cuando un grupo quedó atrapado al sifonarse la cueva. Fue complicado, pero conseguimos sacarlos.
He vivido muchas experiencias bajo tierra, pero hay una que nunca olvidaré. Ocurrió en una sima de 90 metros. No teníamos cuerda suficiente para llegar al fondo, así que decidimos hacer una práctica con los 45 metros disponibles. Al final de la cuerda hicimos un gran nudo y comenzamos el descenso.
Yo entraba sola. En ese momento salían Susana —la hija de Eugenio Martín Rubio— y su novio. Me puse el budrier(1) de Carlos, que me quedaba grande, y el resto del equipo. Descendíamos con doble cuerda: una estática para los aparatos y una dinámica de seguridad con el Shunt(2).
Bajé sin problemas con el descendedor. Al llegar al final de la cuerda, empecé a cambiar los aparatos para iniciar la subida. Susana se quedó en la boca del pozo y hablábamos mientras yo intentaba colocar el Kroll(3) de pecho en la cuerda estática. Me subí al pedal para poder meter la cuerda, pero el budrier, demasiado grande, no me permitía hacerlo. No podía subir.
Pensamos que su novio avisaría al grupo de que tenía problemas, pero no lo hizo. Y así pasé más de dos horas colgada en el vacío, intentando una y otra vez encontrar la forma de ascender.
Si me hubiera puesto nerviosa y hubiera hecho un “cabeza abajo”, no lo estaría contando. Pero me mantuve serena, pensando, probando, insistiendo. Finalmente conseguí meter la cuerda dinámica en el Kroll y pude comenzar la subida a pesar de que la cuerda chicleara(4)
Mientras tanto, mis compañeros estaban entretenidos con un coche que tenía avería. De repente alguien dijo: “Concha tarda mucho en venir”.
Fue entonces cuando el novio de Susana comentó, con toda tranquilidad, que yo tenía problemas y no podía subir. Les faltó poco para tirarlo por la sima por no avisar antes.
Todos se pusieron en marcha para rescatarme, pero cuando llegaron a la boca del pozo yo ya estaba arriba. El susto fue enorme: dos horas colgada en una cuerda, con riesgo real de hacer un cabeza abajo, es algo que puede terminar muy mal.
Aquella experiencia no la olvidaré jamás. Dos horas suspendida en el aire, luchando contra el equipo, contra el cansancio y contra el miedo, buscando la manera de subir. Y lo conseguí.
Glosario:
(1)Budrier = Arnés en donde se llevan los distintos aparatos.
(2)Shunt = Aparato de seguridad.
(3)Kroll = Bloqueador de pecho en donde se introduce la cuerda estática para subir.
(4)Chiclea = Cuerda que no es tan rígida y si subes con ella se mueve (chiclea)
También se usa la cuerda estática, que es más rígida y dinámica.



Comentarios